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Para una excelente meditación, una buena posición

Ocasionalmente las personas creen que meditar solo se trata de lograr el equilibrio interior recitando mantras, sentándose en diferentes posiciones alejados de cualquier ruido, olvidándose por completo que la meditación es un proceso natural  del ser humano que siempre ha estado con nosotros.

Por lo tanto meditar no es un acto exclusivo de monjes o de santos, pues solo se trata de obsequiarnos un momento a nosotros mismos y descubrir que puede traernos un efecto profundo y positivo a nuestra salud mental, emocional y física. 

Para alcanzar esa paz interior, en esta oportunidad, queremos compartir con ustedes algunas posiciones básicas para meditar:

1. Posición fácil: consiste en cruzar las piernas de tal modo que los pies queden debajo de los muslos, la columna debe permanecer recta al igual que la cabeza y las manos deben ir sobre las rodillas. Esta postura activa los centros sexuales y relaja el sistema nervioso.

2.  Sentados: debe realizarse en un asiento alto con o sin espaldar, las piernas deben ir rectas y paralelas al piso,  la espalda recta y las manos sobre las rodillas. Esta posición es la más segura además de mantener despierto al practicante. 

3.  Acostados: no cabe la menor duda que esta es la posición más cómoda y quizá éste es su problema, pues para meditar es fundamental estar despiertos, quedarse dormidos es un error. Por esa razón debe acostarse sobre una cama elevada en la parte superior y una almohada para poner debajo de las rodillas. No olvide dejar recta la cabeza y la espalda, mientras las rodillas deben ir ligeramente elevadas.

4.  Posición de rodillas:  los pulgares de los pies deben estar en contacto, los talones a los lados, la cabeza y la columna deben estar rectas, mientras el cuerpo debe descansar sobre las curvas internas de los pies. Esta posición es ideal para una buena digestión, restablecer el equilibrio y garantizar el buen funcionamiento de los órganos sexuales.


NOTAS ANTERIORES
16 de enero 2012
21 de diciembre 2011
CARTA AL NIÑO DIOS

Para los días de Navidad existe un recurso bellísimo en el que tocamos las puertas del cielo para ser oídos en nuestras plegarias; es una práctica muy sencilla, que únicamente se realizará en el mes de diciembre. Todos nosotros en la etapa de la niñez elaborábamos una carta al Niño Dios o a los Reyes Magos, en la que escribíamos los juguetes que deseábamos; tal costumbre es muy antigua y ha sido hecha por diferentes culturas esotéricas, no sólo con el fin de pedir algo, sino también con el propósito de invocar ángeles, restablecer equilibrios, realizar una operación mágica, inscribir un yantra o un mandala, etc. La forma de hacerlo es como sigue:
La Carta al Niño Dios no es de papel común que utilizamos todos los días, es un papel fino, una hoja especial, destinada únicamente para la ocasión.
1. Lave muy bien sus manos y perfúmelas; cuando estén secas, tome con cuidado el papel y permita que reciba el humo de una varita de incienso o sándalo.
2. Retírese a un lugar tranquilo y escriba, sobre una superficie limpia y agradable, su Carta al Niño Dios de su corazón o al Padre Interno (Papá Navidad) o a la Divina Madre y suplique lo que usted quiere como regalo en conmemoración del nacimiento del Adorable Salvador del mundo.
3. Puede escribir la carta durante los primeros 24 días de diciembre, no la llene de peticiones tontas, recuerde, usted hace una carta al Altísimo y en esta medida debe ser escrita.
4. Mentalícela todos los días, afirme con seguridad aquello que le suplica al Padre, cierre los ojos y véala en su mente.
5. El día 24 de diciembre de 11 a 12 de la noche, tome la carta y empape de perfume las esquinas, luego queme la carta, preferiblemente cerca de una ventana, y si es fácil para usted hágalo sobre brasas; mientras se quema el papel, siga mentalizando la carta, cerciórese de quemar la hoja en su totalidad.
6.  Si comienza pocos días antes del 24 o el mismo día de Navidad, no importa, el factor importante de la práctica es la concentración, la devoción y la fe.
7. Si no hace la práctica el 24, también puede hacerla el 31 de diciembre, observando los mismos pasos; recuerde: “Golpead y se os abrirá”.
(Tomado del libro “LA NAVIDAD ES ESOTÉRICA” de Hilda Strauss Cortissoz).
6 de septiembre 2011
Meditar no es un acto exclusivo de monjes o de santos, pues solo se trata de obsequiarnos un momento a nosotros mismos y descubrir que puede traernos un efecto profundo y positivo a nuestra salud mental, emocional y física.
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